En un plató de televisión dice sentirse como en casa, tranquila, a pesar de que "el nervio hay que acusarlo". Así es como comienza su entrevista, esta vez como entrevistada, la comunicadora y presentadora de televisión, Mariló Montero. La navarra, natural de Estella, ha pasado por el plató del programa Cara a Cara de Navarra Televisión. Asegura que no tiene ninguna intención de jubilarse. "Es la muerte del ser humano que necesita actividad", dice.
Estuvo en la ciudad del Ega el pasado mes de febrero. "Me gusta, lo necesito. Cada vez más". Y se lo pone como prioridad: "Estella es mi flujo de sangre y lo necesito para equilibrarme, para ser feliz".
Es allí donde recuerda sus comienzos en el periodismo, en la radio "haciendo oído". "Recuerdo a Ana Laura De Diego. Hacía un programa musical. Su voz era una compañía directa. Quería ser Ana Laura. Luego llegó Ana Portillo por casualidad. Llevaba Radio Navarra Antena 3 de Estella. Siendo estudiante me pasaba a verla en la radio. Un día estaba apurada y me dijo si conocía los precios del mercado. Le había fallado un invitado así que le rellené ese tiempo del programa. Entonces, otra persona fundamental en mi vida profesional, Javier Ferrer, el director de la Radio, me escuchó camino de Tafalla y se volvió de nuevo a Estella. Preguntó por esa chica que había hablado del mercado, le gusté y me contrató".
Mariló Montero en un momento de la entrevista en el programa Cara a Cara de Navarra Televisión Defiende que "la radio hace que seas más independiente técnicamente que la televisión", pero fue a la tele donde ha trabajado de manera fundamental y donde conoció a Jesús Hermida. "Es uno de los periodistas más importantes del siglo XX en España. Fue corresponsal en Estados Unidos y su sabiduría la implementó en TVE por encargo de Pilar Miró. Ahí es donde entramos las chicas Hermida. También hay chicos que se hacen llamar chicas Hermida, como Carlos García-Hirschfeld".
Lo dice porque "si alguien puede pensar que es peyorativo que a día de hoy sigamos asumiendo que somos chicas de Hermida, que se lo quite de la cabeza porque era un visionario y buscaba el talento femenino. Por algún motivo el sabía que le servía y le funcionaba mejor el perfil femenino que el masculino. Probablemente por la afinidad que tenía con su madre".
Montero dice que ha tenido grandes oportunidades profesionales, "pero cuando me casé me centré en mis hijos. Nos trasladamos a Sevilla y tuve que dejar mi trabajo muchas veces. El trabajo de Carlos (Herrera) era prioritario y yo renunciaba a mis ofertas profesionales en Madrid hasta que mis hijos pudieron entrar en la universidad y pude decir sí a las mañanas de TVE. Nunca me arrepentí de haber amado a mis hijos".
La navarra Mariló Montero es comunicadora y presentadora de televisiónEn su regreso a Televisión Española asumió un programa de éxito durante las mañanas que dejó en su punto más alto al cabo de 8 años. "Me quedé desprotegida cuando se fueron Ricardo Medina, productor ejecutivo, y Luz Aldama, directora de programas. Quedarte en una cadena pública como TVE, desprotegida, tiene un desgaste físico y emocional importante. Hay un sindicalismo muy feroz. En ese momento era una coproducción y los sindicatos decían que había que hacer producción propia. Hacíamos mitad y mitad. Ahora tienen producciones exclusivamente privadas y no hay linchamientos. Era muy difícil gestionar sola linchamientos de los sindicatos y de las redes sociales, como el de Podemos y el PACMA.
En 2016 Pablo Iglesias escribió en un chat de estudiantes que "te azotaría hasta hacerte sangrar". Preguntada por si ha tenido oportunidad de hablar con él tras esto dice que no porque "son muy cobardes. Estamos en 2025. Se destapa el caso en el que estaba también en esa conversación Juan Carlos Monedero. Se ha visto lo que ha hecho todos estos años, lo que ha hecho Errejón. No es sino una constatación de que el machismo está en un partido político liderado por hombres que utiliza a las mujeres para simular que hay un feminismo creciente, y no es así. Lo que hay es una exposición de mujeres en primera línea manejadas por estos hombres para tapar los abusos sexuales de los que se acusa a sus líderes de la manada. Ellos son una manada. Mujeres que sí sabían lo que estaba ocurriendo dentro y que lo han dicho públicamente. Sabían que se producían esos abusos sexuales, esos tocamientos que ellas mismas tildan de asquerosos. Que no se denuncie delata que están tapándolo voluntariamente. Y no tapan y protegen a las víctimas, les protegen a ellos. Puedes denunciar los abusos sexuales protegiendo la identidad.
De este modo, Montero ve similitudes entre el caso que rodea a Elisa Mouliaá (actriz que ha denunciado a Íñigo Errejón por presunta agresión sexual) y el de Nevenka Fernández. "El caso Nevenka, recuerda, fue el de una mujer que estaba en política en el PP de Galicia y sufría acoso sexual por parte de otro político. Terminó yéndose a vivir a Inglaterra porque nadie le creía. Esos abusos sexuales que ella denunció en unos años en los que ponían en cuestión lo que decía, que la señalaban, que la increpaban, que la insultaban y que protegían al político que mentía públicamente, luego se demostró que ella tenía razón. Este caso se está viendo en el siglo XXI con Mouliaá. Dice lo que ha sucedido con Íñigo Errejón. Declara que ha sido agredida sexualmente con los parámetros de la ley que ellos mismos han hecho. Irene Montero hizo una ley del solo sí es sí, cambió lo que es punible, lo que va al código penal y al civil, lo que pasa de ser un tocamiento y un abuso de un baboso, como le llaman ahora a Monedero. De una forma endogámica están confundiendo su propio discurso y comportamiento".
Roberto Cámara entrevista a Mariló MonteroNo obstante, opina que el feminismo actual sigue siendo el mismo que el de "aquellas mujeres que se tenían que disfrazar para entrar en la universidad, mujeres que han investigado en la ciencia pero han dado premios Nobel al marido cuando eran ellas las investigadoras. Todas esas mujeres han luchado por el feminismo. Existe desde hace muchos años y tendremos que seguir practicándolo. El feminismo es que la mujer tenga el mismo derecho que los hombres, no hay más. Ahora, como decía el otro día Carmen Calvo, parece que hay mujeres que se levantan por la mañana inventando España".
Así las cosas, la periodista afirma que "no me interesan las pancartas del 8M. Es un disfraz. El feminismo sigue vivo, pero se ha politizado a través de la utilización de la mujer". Dice que una de las mujeres que más la ha inspirado es su madre. "Estaría muy orgullosa de mi. En vida yo hablé cosas con ella que la reforzaron. Mi madre estuvo sometida en una sociedad en donde los hombres han creído y creen todavía que la sumisión es inherente a la mujer. Tenía dos hermanos. Uno murió muy pequeño y junto a su hermana se quedaron huérfanas. Fueron a un orfanato donde las monjas de esa época las castigaron muchísimo con correcciones absolutamente inapropiadas e intolerables. Salieron de allí con los estudios de enfermería. Ella podía haber trabajado en un hospital pero se casó. No pudo desarrollar su carrera. Hizo una carrera vital que le correspondía por ser la mujer de un hombre y madre de una familia. Hizo una obra mastodóntica criando a cuatro hijos manejando la economía familiar para que pudiera salir adelante. Era una mujer muy valiente, serena y muy fuerte".
Su madre padecía ELA. Sobre la ley aprobada en el Congreso lamenta que "nadie le ha hecho ni puñetero caso". Su madre estaba diagnosticada y hasta entonces "no entendíamos lo que le sucedía cuando se caía al suelo. Se pegó un año en la cama sin poder hablar. Nadie entendía lo que le sucedía. La gente no sabe lo cruel que es esta enfermedad. Estás con la cabeza perfectamente sana y resulta muy duro ver cómo tu cuerpo se paraliza. Mi madre se apagó como una vela sin entender qué le pasaba. Seguimos sin entender lo que pasa".
También tiene palabras sobre la reina Letizia con quien ha tenido la oportunidad de estar en varias ocasiones. Dice que "hace un tándem perfecto con el Rey. Él tiene una marca muy institucional de una monarquía muy inducida por la madre y es híper respetuoso y consciente de su papel. Es muy difícil que cometa un error. La proximidad de Letizia y su cercanía ha hecho que la sociedad deje de criticarla como se hizo al menos durante los diez primeros años. Quizá porque la gente permitió que al ser periodista y una plebeya se suponía que podía ser criticada. Ella aguantó y los hechos posteriores le dieron la razón. Ha habido una fragmentación visible en la familia real española y eso ha limpiado bastante la imagen de reconstruir una monarquía limpia y ausente de corrupción y de abusos".