El Gobierno de Navarra prevé la aprobación definitiva del Plan de Regadíos en otoño de este año, según ha explicado este viernes en comisión parlamentaria el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, quien ha detallado que el estudio de Evaluación Ambiental Estratégica que da sustento técnico y jurídico al citado plan ya está finalizado.
Aierdi, que ha comparecido a petición de UPN, ha indicado que el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente prevé abrir "en breve" un período de exposición pública que se prolongará durante primavera y verano con jornadas participativas y debate sobre posibles alegaciones, de tal manera que el decreto foral de actualización del Plan Foral de Regadíos se pueda aprobar definitivamente para otoño de este año.
Ha señalado el consejero que, "después de la primera revisión que se acometió en 2018" y "en análisis y debate de las demandas de las comunidades de regantes", han procedido a acometer una actualización del programa de actuaciones 2023-2042. "Es un proceso complejo, ciertamente; por la propia complejidad que ha conllevado durante este último año la elaboración del estudio de Evaluación Ambiental Estratégica, los numerosos ajustes que han tenido que introducir los equipos técnicos de la sociedad pública INTIA-Riegos de Navarra, las adaptaciones a la normativa vigente, etc.", ha señalado.
Ha manifestado Aierdi que "en todo momento hemos procurado que todos estos trámites encaminados a la aprobación definitiva del decreto foral no impidieran seguir adelante con las primeras actuaciones con inversiones muy importantes, concretamente en las obras actualmente en ejecución en las localidades de Ribaforada o Viana o con los primeros inicios de otras actuaciones que les seguirán en Milagro o Cadreita". "Es decir, el proceso de aprobación del decreto foral no ha impedido que nos hayamos puesto ya en marcha desde el pasado año 2024", ha dicho.
Según ha explicado, "el contexto que nos plantea la emergencia climática y el progresivo impacto de las sequías y escasez de recursos hídricos, así como el momento de crisis por el que atraviesa el sector primario, nos exige acelerar el inicio y la ejecución de este plan". "La apuesta por el agua, por el regadío -tanto las zonas regables del Canal de Navarra como el resto de las infraestructuras de regadío- y, en definitiva, por un sector agrario vivo va a ser una de las principales prioridades estratégicas de este Gobierno en la próxima década", ha señalado.
Aierdi ha subrayado que "es imprescindible acelerar la modernización de esas 55.470 hectáreas que propone este plan, cuyas infraestructuras de regadío han quedado totalmente obsoletas". "Tenemos que dotar a nuestro sector agrario de infraestructuras de riego eficientes en el uso del agua, con unas explotaciones dimensionadas de manera adecuada, modernas, digitalizadas, competitivas y capaces de suministrar materia prima suficiente a la potente industria agroalimentaria implantada en Navarra", ha aseverado.
El consejero ha destacado "la apuesta por el uso eficiente del agua y de los regadíos en la Comunidad foral, en paralelo con el desarrollo de la segunda fase del Canal de Navarra". "Las importantes inversiones que exige durante prácticamente los próximos 20 años, un total de 445 millones de euros, contará con el apoyo y los recursos financieros que sean necesarios movilizar, ya sea entre las inversiones de las propias comunidades de regantes, las aportaciones que procedan de distintos programas europeos, mecanismos de endeudamiento o fondos propios del Gobierno de Navarra", ha dicho.
El parlamentario de UPN Miguel Bujanda ha señalado que "no entiendo por qué están tardando tanto en aprobar el Plan Foral de Regadíos, ¿por qué llevamos desde 2018 con el anterior caducado si estamos en 2025?". Además, ha indicado que "le bajan el rango al Plan de Regadíos" y "coartan al Parlamento de participar activamente en el plan". "No es un plan ambicioso, han cambiado pocas cosas respecto al de 1999", ha dicho, para afirmar que "no hay nada nuevo".